Potenciales Evocados en Lima

Los potenciales evocados son pruebas neurológicas que evalúan las vías sensoriales, principalmente la vía visual (potencial evocado visual) y la vía auditiva (potencial evocado auditivo).
Ubicación:
Jr. De la Roca de Vergallo 493. Oficina 1514. Magdalena del Mar. Lima.
COSTO DE LOS POTENCIALES EVOCADOS:
Potenciales evocados auditivos: S/. 400
Potenciales evocados visuales: S/. 400
Entregamos el resultado de manera inmediata.
El día de la cita, el paciente debe acudir con el cabello seco, limpio y no debe aplicarse ningún tipo de gel o crema para peinarse. Debe llevar su documento de identificación y su orden médica, pues el examen de potenciales evocados es un examen que se interpreta en relación a la sospecha diagnóstica.
A continuación puede tener más información respecto estas pruebas neurológicas:
1. Potenciales evocados auditivos LEER
2. Potenciales evocados visuales LEER
¿Qué son los potenciales evocados auditivos?
Es una prueba neurológica que evalúa la respuesta del cerebro cuando se estimula con sonido. Como el estímulo sonoro debe atravesar toda la vía auditiva, este examen pone a prueba su integridad funcional. Recordemos que la audición tiene tres estructuras principales: el oído (receptor), el nervio acústico (vía auditiva que transmite el sonido) y encéfalo (interpreta el estímulo auditivo). Si cualquiera de estas estructuras se altera entonces la capacidad auditiva terminará afectándose.

¿Para qué se usan los Potenciales Evocados Auditivos?
Los potenciales evocados auditivos evalúan la función de la vía auditiva. A diferencia de otros exámenes que se realizan en problemas de la audición (por ejemplo, audiometría) el estudio de los potenciales evocados auditivos no depende de la voluntad ni de la concentración del paciente por lo que, en ese sentido, su resultado es más fidedigno. Esto es especialmente útil en pacientes que no pueden prestar atención a indicaciones específicas como los de una audiometría.
A continuación, le mostramos un video demostrativo de este examen.

Potenciales Evocados Auditivos - Dr. Alejandro Calvo - Neurólogo
La vía auditiva puede afectarse de dos maneras principales, y este estudio permite diferenciarlas. En primer lugar, el daño puede presentarse en la cóclea, órgano receptor del oído, lo que se conoce como disfunción neurosensorial. En segundo lugar, la alteración puede ubicarse en la vía auditiva a nivel cerebral, denominada disfunción central. Identificar el tipo de disfunción resulta fundamental para comprender la causa de la pérdida auditiva y orientar el manejo adecuado del paciente.
Uso clínico de los Potenciales Evocados Auditivos
Los potenciales evocados auditivos se usan para evaluar el estado de la audición cuando el paciente se queja de que no escucha bien en el contexto de traumas acústicos como, por ejemplo, en quienes trabajan en ambientes ruidosos como minas o en construcción. Asimismo, en la ancianidad, donde es frecuente la pérdida auditiva, este examen es útil para determinar el origen de la hipoacusia y saber si el paciente se beneficiaría del uso de audífonos. Finalmente, como el resultado no depende de la voluntad del paciente, también puede utilizarse esta prueba para evaluar el estado de la vía auditiva en quienes se sospecha que están simulando una sordera.
En los niños, la aparición de ciertos signos o conductas pueden generar sospecha de baja audición. Un ejemplo típico se presenta cuando se le llama a un infante por su nombre, pero este no voltea al llamado (podría tratarse de autismo, pero también podría ser consecuencia de que el infante no escucha el llamado). Otro ejemplo frecuente ocurre cuando existe retraso en el desarrollo del lenguaje (podría tratarse de retardo mental, autismo, trastornos específicos del lenguaje; pero también podría ocurrir como consecuencia de que el niño no aprende a hablar porque no escucha).
No es sencillo determinar si el niño pequeño tiene adecuada capacidad auditiva porque evaluar la audición requiere colaboración y atención, requisitos que no siempre cumplen los niños. En ese sentido, los potenciales evocados auditivos tienen especial valor, ya que se realizan sin necesidad que el niño preste atención al examen ni que se concentre. La dificultad de realizar esta prueba en niños es que estos deben permanecer acostados y quietos por periodos de varios minutos, lo que puede ser difícil de tolerar para ellos, sobre todo si son de corta edad.
Ondas de los potenciales evocados auditivos
Si bien, en la actualidad, existen pruebas de imágenes que ayudan significativamente a explorar estas áreas (por ejemplo, resonancia magnética nuclear), el estudio de potenciales evocados auditivos representa una valiosa prueba de diagnóstico para evaluar la función de la vía auditiva, dado que el resto de los exámenes evalúan principalmente la estructura de la misma. Si consideramos, además, que esta prueba no depende de la voluntad del paciente, entonces se puede concluir que es una valiosa herramienta para valorar la audición, sobre todo en personas con algún trastorno de conciencia, en niños o en personas simuladoras.
El estudio de potenciales evocados auditivos genera varias ondas que son el reflejo de la función de diferentes áreas de la vía auditiva. De todas estas ondas, las tres ondas más importantes son las ondas I, III y V. Detallar la implicancia y análisis de cada una de estas ondas escapa a la intención de este artículo. Cabe resaltar que cada una de estas ondas tiene un tiempo de aparición (llamado latencia) y un lapso de tiempo entre ellas (intervalos). Estos valores se miden durante el examen y sirven para deducir las alteraciones de la vía auditiva.

Potenciales Evocados Auditivos en INM
¿Cómo realizamos los potenciales evocados auditivos?
Se debe considerar que esta es una prueba sumamente sensible y que fácilmente se ve afectada por interferencias externas que tienen que controlarse para obtener resultados fidedignos.
Por esta razón, el examen de potenciales evocados auditivos se realiza con el paciente acostado en una camilla y con el cuerpo relajado. Se adhieren unos electrodos en la frente y detrás de los oídos y se colocan unos auriculares que cubren la totalidad de ambas orejas. A través de los auriculares se emiten estímulos sonoros intermitentes (clips) en cada oído por separado (en uno se emite un el estímulo sonoro y en el otro, simultáneamente, se emite un sonido de fondo que sirve como ruido para enmascarar la función auditiva de dicho oído). El paciente debe estar relajado y con los ojos cerrados durante toda la prueba. No existe problema si el paciente se duerme durante el examen.
Luego de la adquisición del trazado de los potenciales evocados auditivos, el neurólogo procede con la lectura de las ondas y la redacción del informe, el cual se entrega al paciente en ese momento.

¿Qué son los potenciales evocados visuales?
Es un procedimiento de diagnóstico neurológico en el que se registran las respuestas cerebrales desencadenadas por estímulos visuales. Debido a que el estímulo visual debe pasar por el nervio óptico para llegar hasta el encéfalo, este examen valora la integridad funcional de este nervio mediante su exploración neurofisiológica. Recordemos que para tener una visión adecuada es necesaria la integridad de tres elementos: el ojo (receptor), el nervio óptico (conductor) y encéfalo (interpreta el estímulo visual). Si alguno de ellos se altera entonces la visión se afectará de una u otra manera.

¿Para qué se usan los Potenciales Evocados Visuales?
A diferencia del ojo, donde se disponen de varios métodos diagnósticos, el nervio óptico es una estructura pequeña y profunda que es difícil de analizar y son pocos los exámenes auxiliares que pueden ser realizados. De esta forma, por ejemplo, una resonancia magnética del nervio óptico no tiene buena sensibilidad para detectar lesiones del nervio óptico, sobre todo si la comparamos con resonancia magnética de encéfalo o de órbitas.
Los potenciales evocados visuales evalúan la función del nervio óptico. Cuando un paciente presenta algún trastorno visual, este puede estar ocasionado por algún problema en el ojo pero, también puede estar ocasionado por alguna lesión en el nervio óptico, que es el encargado de transmitir el estímulo visual desde el globo ocular hasta el cerebro. A diferencia del ojo, donde se disponen de varios métodos diagnósticos, el nervio óptico es una estructura pequeña y profunda que es esquiva a su análisis y son pocos los exámenes auxiliares que se le pueden realizar. De esta forma, por ejemplo, una resonancia magnética del nervio óptico no tiene buena sensibilidad para detectar lesiones, sobre todo si la comparamos con resonancia magnética de encéfalo o de órbitas. A continuación, se muestra un video demostrativo del procedimiento.

Potenciales Evocados Visuales
El nervio óptico puede presentar dos formas principales de alteración y los potenciales evocados visuales ayudan a diferenciarlo.
Por un lado, podría afectarse la envoltura del nervio, llamada mielina, que generalmente se daña por una inflamación llamada neuritis óptica. A su vez, la neuritis óptica puede ser idiopática (sin causa detectable) o secundaria a otras enfermedades, entre las que destacan esclerosis múltiple, enfermedades reumatológicas como el lupus, artritis, o algunas infecciones. Es frecuente en personas jóvenes.
Por otro lado, puede afectarse el interior del nervio óptico, llamado axón. Generalmente se produce por isquemia (infarto) del nervio. Esto es más frecuente en personas que padecen de factores de riesgo vascular, como diabetes, hipertensión arterial, tabaquismo u obesidad. Suele presentarse en la edad avanzada.
Diferenciar si un daño del nervio óptico corresponde con una lesión desmielinizante o a una lesión axonal es muy importante dado que en los casos de neuritis óptica se requiere hacer descarte de enfermedades autoinmunes del sistema nervioso central (esclerosis múltiple, vasculitis del sistema nervioso central, entre otros). Por el contrario, en los casos de isquemia del nervio óptico, hay que considerar causas principalmente vasculares (diabetes, hipertensión arterial, tabaquismo, dislipidemia, etcétera).
Los potenciales evocados visuales también se usan para evaluar el estado del nervio óptico cuando el paciente va a ser sometido a cirugía ocular (principalmente de catarata o glaucoma) a fin de valorar si la persona se va a beneficiar de la cirugía (es decir, si podrá ver luego de la cirugía del ojo), pues si el nervio óptico está dañado entonces las posibilidades de mejoría visual son más limitadas. Otro uso de los potenciales evocados visuales se da en el contexto de traumatismos craneales que afecten la visión. Este examen ayuda a localizar la lesión en el nervio óptico.
Ondas del potencial evocado visual
El potencial evocado visual que se obtiene en la prueba consta de 3 ondas principales. Estas sondas se llaman N75, P100 y N145. De ellas la más importante es la onda P100. Cuando la onda P100 se demora demasiado en aparecer (es decir, tiene una latencia prolongada) se dice que existe una disfunción neurofisiológica desmielinizante del nervio óptico y ello podría corresponder a una neuritis óptica (inflamación del nervio óptico). Cuando la onda P100 tiene una altura disminuida (es decir, su amplitud se ha reducido) se dice que existe una disfunción neurofisiológica axonal del nervio óptico y ello podría corresponder a una isquemia del nervio óptico.

Potenciales Evocados Visuales en INM
¿Cómo realizamos los potenciales evocados visuales?
Se debe considerar que esta es una prueba sumamente sensible y que fácilmente se ve afectada por interferencias externas que tienen que controlarse para obtener resultados fidedignos.
Por esta razón, el estudio debe realizarse en un ambiente oscuro y silencioso, ya que tanto la luz ambiental como el ruido pueden generar artefactos que interfieran con la correcta interpretación de los resultados. El día del examen, el paciente debe acudir con el cabello limpio y completamente seco, sin aplicar cremas, geles ni otros productos, ya que se le colocarán electrodos sobre el cuero cabelludo. Durante la prueba, el paciente se recostará en una camilla y debe mantenerse relajado, dado que el aumento del tono muscular también puede alterar la señal registrada. El neurólogo colocará unos anteojos especiales que cubren por completo los ojos, bloqueando la entrada de luz del entorno. A través de estos, se emitirán estímulos luminosos de forma separada en cada ojo, mientras el paciente permanece con los ojos cerrados. Estos estímulos recorrerán el nervio óptico y, mediante los electrodos previamente colocados, se registrará la respuesta generada, permitiendo evaluar si el nervio óptico transmite adecuadamente la información visual.

Preparación para el examen
Como se ha mencionado, para que el paciente pueda realizarse el examen debe acudir con el cabello limpio, seco y no debe echarse geles ni cremas de peinar.
En el Instituto Neuro Metabólico hacemos entrega inmediata del resultado.
A diferencia de los exámenes radiográficos, esta es una prueba que sí puede realizarse durante la gestación, a cualquier edad gestacional, pues el estímulo visual o acústico es inocuo para el feto. Tampoco existe contraindicación para realizar el examen si el paciente tiene algún tipo de prótesis o placa metálica en sus huesos o articulaciones.
Escrito por los profesionales de INM. Derechos de Autor Reservados.
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